
Ya se encuentra en librerías el libro CREATUR, y será presentado este mes de abril en Santiago y Concepción
The empty space
All the ingredients will be mixed tonight
(the house projects its corridors towards the four points of the compass)
the guests dress appropriately
Everything suggests that something will happen there
some signs suggest that something has already happened
The guests begin to worry as they wait for the show
they look for something on their horizon to occupy their hands
but they realize that the house is completely empty
there is no place to sit
there is nothing to eat or drink
Someone announces a film screening
the guests are moving toward a room
different from the one they are in now
(it is possible that a movie is being shown)
the guests begin to worry as they wait for the show
some signs suggest that something has already happened
some faces suggest that something has already happened
Someone announces the musicians
the truth is that nobody speaks
the truth is that the guests would like to find
a place to sit
or a glass to keep their hands busy
there is no place to sit
there is nothing to eat or drink
The guests begin to worry as they wait for the show
guests keep arriving
but they realize that the house is completely empty
some signs suggest that something has already happened
some faces suggest that something has already happened
When they notice a certain area inside the house
they realize that it is completely empty
but the space right next to it
is full of guests who keep arriving
When they notice a certain area inside the house
they realize that it is completely empty
Todos los ingredientes se mezclarán esta noche
(la casa proyecta sus pasillos hacia los cuatro puntos cardinales)
los invitados visten adecuadamente
Todo indica que en ese lugar ocurrirá algo
algunos rastros indican que ya han sucedido cosas
en ese lugar
Los invitados comienzan a inquietarse esperando la función
buscan en su horizonte algo en qué ocupar las manos
pero descubren que la casa está completamente vacía
no existe un lugar donde sentarse
no existe algo que beber o que comer
Alguien anuncia la presentación de una película
los invitados se dirigen hacia algún recinto distinto
del cual ocupan en ese momento
(es posible que ahí estén pasando una película)
los invitados comienzan a inquietarse esperando la función
algunos rastros indican que ya ha sucedido algo
algunos rostros indican que ya ha sucedido algo
Alguien anuncia la presentación de los músicos
lo cierto es que nadie habla
lo cierto es que a los invitados les gustaría encontrar
un lugar donde sentarse
o un vaso para ocupar las manos
no existe un lugar donde sentarse
no existe algo que beber o que comer
Los invitados comienzan a inquietarse esperando la función
siguen llegando invitados
pero descubren que la casa está completamente vacía
algunos rastros indican que ya ha sucedido algo
algunos rostros indican que ya ha sucedido algo
está repleto de invitados que siguen llegando
The model modern artist
Modern, model
The modern artist. The model artist.
The model modern artist is
a modern
trafficker
a model trafficker
The modern trafficker is a model artist. The model modern artist is a trafficker
of model madness
of modern madness
The modern madness traffics words like fantasy or surrealism
The modern artist in his madness traffics
words like fantasy or surrealism
but words like surrealism or fantasy do not clarify very much
The modern madness does not clarify very much
The model modern artist traffics
words like surrealism or fantasy
Modern surrealism. Modern fantasy. Model surrealism.
but words like surrealism or fantasy do not clarify very much
Moderno, ejemplar
El artista moderno. El artista ejemplar
El artista moderno ejemplar es
un traficante
moderno
un traficante ejemplar
El traficante moderno es un artista ejemplar. El artista moderno ejemplar es un traficante
de locura ejemplar
de locura moderna
La locura moderna trafica palabras como fantasía o surrealismo
El artista moderno en su locura trafica
palabras como fantasía o surrealismo
pero palabras como surrealismo o fantasía no aclaran mucho
La locura moderna no aclara mucho
El artista moderno ejemplar trafica
palabras como surrealismo o fantasía
Surrealismo moderno. Fantasía moderna. Surrealismo ejemplar
pero palabras como surrealismo o fantasía no aclaran mucho
A man turns a rock into a house, then he dismantles it, moves it and disappears
A man from Ukraine
turns a rock into a house
then he dismantles it in a few hours
then he moves it piece by piece from the coast to the mountains
then he disappears
A man from Ukraine
(they say that he loved a woman and this is abandonment)
turns a rock into a heart-shaped table
(they say that he loved a man and this is abandonment)
then he dismantles it in a few hours along with the rest of the house
(they say that that is impossible since it was solid rock)
then he moves it from the coast to the mountains
(they say that that is impossible since such mountains do not exist)
then he disappears
(they say that that is impossible since nobody disappears)
I dream about a man from Ukraine
this man turns a rock into a heart-shaped table
then he dismantles it in a few hours along with the rest of the house built out of rock
then he moves it piece by piece from the coast to the mountains
then he disappears
convierte una roca en casa
luego la desmantela en pocas horas
luego la traslada pieza por pieza de la costa a las montañas
luego desaparece
Un hombre procedente de Ucrania
(dicen que amaba a una mujer y esto es abandono)
convierte una roca en mesa con forma de corazón
(dicen que amaba a un hombre y esto es abandono)
luego la desmantela en pocas horas junto al resto de la casa
(dicen que eso es imposible pues era roca sólida)
luego la traslada de la costa a las montañas
(dicen que eso es imposible pues no existen tales montañas)
luego desaparece
(dicen que eso es imposible pues nadie desaparece)
Sueño a un hombre procedente de Ucrania
este hombre convierte una roca en mesa con forma de corazón
luego la desmantela en pocas horas junto al resto de la casa construida en roca
luego la traslada pieza por pieza de la costa a las montañas
luego desaparece
And so, Adorno poses an anthropological question
Adorno poses an anthropological question
(and his hands sweat)
Am I a man or a machine?
Unfortunately, there is no answer to this anthropological question
man or machine
all that exists is the pleasure of functioning
Adorno poses a second anthropological question
(and his hands sweat)
Am I a man or a woman?
Unfortunately, there is no answer to this anthropological question
man or woman
in relation to machines all that exists is ambiguity
And so, Adorno leaves behind anthropology
Adorno se formula una pregunta antropológica
hombre o máquina
sólo existe el placer de funcionar
Adorno se formula una segunda pregunta antropológica
(y le sudan las manos)
¿Soy hombre o soy mujer?
lamentablemente no existe respuesta a esta pregunta antropológica
hombre o mujer
en la relación con las máquinas sólo existe ambigüedad
Así pues, Adorno deja atrás la antropología
A light goes out turns on and goes out
The artist decides to keep quiet
he has confirmed that words
disappear as they are pronounced
but neither is silence possible
The artist decides to keep quiet
and says light
and the light goes out
(the artist presses the button)
The artist decides to keep quiet
and says light
and the light turns on
(the artist presses the button again)
The artist decides to keep quiet
and says light
and the light goes out
(the artist presses the button again)
El artista decide guardar silencio
ha comprobado que las palabras
se desvanecen al ser pronunciadas
tampoco es posible el silencio
El artista decide guardar silencio
y dice luz
y la luz se apaga
(el artista oprime el interruptor)
El artista decide guardar silencio
y dice luz
y la luz se enciende
(el artista vuelve a oprimir el interruptor)
El artista decide guardar silencio
y dice luz
y la luz se apaga
(el artista vuelve a oprimir el interruptor)
Alice multiplies herself
The simultaneity of something
is what hides the transparency of its true self,
and justifies the question of what its true principles are.
Xavier Zubiri
Alice enters her room
lies down on the bed
and she watches the candle on the night table
behind the candlelight there’s a darker light
Under the room
a second Alice enters her room
lies down on the bed
and she watches the candle on the night table
behind the candlelight there’s a darker light
Under the bed a third Alice
watches the candle on the night table
behind the candlelight there’s a darker light
God observes the divided-up situation
from outside the house
he watches all the rooms simultaneously
identical one above the other
Behind God
a second God watches
through the transparency of the first one
Alice's eyes
on the candle on the night table
the second God
does not believe what he sees
and turns towards a third God
located behind him
The third God watches
through the transparency of the second one and the first one
Alice's eyes
on the candle on the night table
La multiplicidad de momentos de una cosa
es lo que hace que no transparezca su verdadero ser,
y justifica la pregunta de cuáles son sus principios verdaderos.
Xavier Zubiri
Alicia entra en su habitación
se tiende sobre la cama
y observa la vela sobre la mesa de noche
tras la luz de la vela existe una luz más oscura
Bajo la habitación
una segunda Alicia entra en su habitación
se tiende sobre la cama
y observa la vela sobre la mesa de noche
tras la luz de la vela existe una luz más oscura
observa la vela sobre la mesa de noche
tras la luz de la vela existe una luz más oscura
Dios observa la situación seccionada
desde fuera de la casa
observa simultáneamente todas las habitaciones
idénticas una sobre otra
Detrás de Dios
un segundo Dios observa
a través de la transparencia del primero
los ojos de Alicia
sobre la vela sobre la mesa de noche
el segundo Dios
no cree lo que está viendo
y vuelve su mirada hacia un tercer Dios
ubicado tras de él
El tercer Dios observa
a través de la transparencia del segundo y el primero
los ojos de Alicia
sobre la vela sobre la mesa de noche
Alice fears for her life
Alice is the typical oversexed bleached blonde
Adorno is the typical naive naughty redhead
The artist is the typical intelligent executive brunette
God is the typical girl who makes papier-mache dolls
Alice is the typical intelligent executive brunette
Adorno is the typical friendly supermarket mom
The artist is the typical oversexed bleached blonde
God is the typical grandmother who bakes cookies
Alice is the typical hysterical woman
Adorno is the typical hysterical woman
The artist is the typical hysterical woman
God is the typical hysterical woman
Alice is the typical friendly supermarket mom
Adorno is the typical oversexed bleached blonde
The artist is the typical artist
God is the typical God
Alice is the typical ambiguous androgyne
Adorno is the typical ambiguous androgyne
The artist is the typical androgynous artist
God is the typical ambiguous God
Adorno es la típica pelirroja ingenua traviesa
El artista es la típica morena inteligente ejecutiva
Dios es la típica niña que fabrica monigotes de barro
Alicia es la típica morena inteligente ejecutiva
Adorno es la típica madre bondadosa del supermercado
El artista es la típica rubia oxigenada hipersexuada
Dios es la típica abuela que fabrica pasteles de bizcocho
Alicia es la típica mujer histérica
Adorno es la típica mujer histérica
El artista es la típica mujer histérica
Dios es la típica mujer histérica
Alicia es la típica madre bondadosa del supermercado
Adorno es la típica rubia oxigenada hipersexuada
El artista es el típico artista
Dios es el típico Dios
Alicia es el típico andrógino ambiguo
Adorno es el típico andrógino ambiguo
El artista es el típico artista andrógino
Dios es el típico Dios ambiguo
From “Primer Orificio” (2007)
Triple nature
There is an ape that divides his body in three
anturio, floripondio and chrysanthemum
ovals, nipples and seeds
I am a newborn baby
and I am going to carry everything in my mouth - he thinks
Naturaleza triple
Hay un simio que divide su cuerpo en tres
anturio, floripondio y crisantemo
ovalos, pezones y semillas
soy un recién nacido
y voy a llevarme todas las cosas a la boca -piensa
Are we heads?
Ha, ha, ha: we are heads!
One of the most frightening sights
is a head that floats in an empty room
thinking that it’s alive
it gesticulates, whispers and wrinkles its forehead
many years have passed
and the head is still the same
it gesticulates, whispers and moves its eyeballs
suspended alone in a room
a head makes a sad grimace
I talk but I’m in a room alone
I’m a face that gesticulates and babbles
In this case I, the psyche
am stranger and more ancient than death
distant from all ages
cursed by a heartless life
I inhale the vapor of bodies
and at times I become love
like a sticky bacterium without eyes
then I’m a body
paws will grow from my abdomen
and a head will take shape
right in the center of everything
¿Somos cabezas?
Ja, ja, ja ¡somos cabezas!
Es una de las imágenes más aterradoras
ver una cabeza que flota en una sala vacía
pensando que está viva
gesticula, susurra y frunce el ceño
han pasado muchos años
y la cabeza sigue igual
gesticula, susurra y mueve los globos oculares
suspendida sola en una sala
una cabeza enseña una mueca triste
Converso pero en una habitación sola
soy un rostro que gesticula y balbucea
En este caso yo, la psiquis
soy más rara y más antigua que la muerte
lejos de todos los tiempos
maldita de vida sin corazón
inhalo el vapor de los cuerpos
y en instantes me convierto en el amor
como en una bacteria pegajosa y sin ojos
luego soy un cuerpo
del abdomen me crecerán patas
y se me formará una cabeza
justo al centro de todo
Three flowers: floripondio
Imagine now that your psyche, which is me, is at the same time a building that you perceive as a solid mass of concrete. The weeds and brambles have become overgrown in its interior and prevent you from entering any of the rooms, you are afraid in the beginning and then, exhausted by fear you fall asleep. You sleep, and you let the weeds take over the building. You do not even hear the voices of some copies of you who inhabit the other sectors of the old construction because they have also gotten tired of shouting. The same exact thing happened to your ancestors, years ago. If you could realize it, you would understand that the walls that make up the solid mass of concrete are nothing more than violet lights, and that from the outside the weeds and brambles look like an enormous head of lettuce that takes the shape of a brain inside a skull. You would then be in this scheme of things, an observer who does not observe, I would take the everlasting shape and I would dream like before, of the strange shape of a body. A voice calls you and says:
“Put aside the brain and eat the lettuce”
Shit! eat up the lettuce!
(lash)
Are you there?
(lash)
What do you say?
(lash)
Floripondio?
No
I will make my nest in dirty floripondio oil
and I will grow up alone in that mixture
like a life that recaptures a living form
Tres flores: floripondio
Imagina ahora que tu psiquis, que soy yo misma, es al mismo tiempo un edificio que percibes como una sólida mole de concreto. Las malezas y zarzas han crecido fuertes en su interior y te impiden el paso a cualquiera de las habitaciones, tienes miedo en un comienzo y luego, agotado de tanto estupor, te quedas dormido. Duermes, permaneces y dejas que las malezas ocupen el edificio. Ni siquiera oyes las voces de tus iguales que habitan los demás sectores de la vieja construcción porque ellos también se cansaron de gritar. Exactamente lo mismo había sucedido con tus ancestros, años atrás. Si pudieras darte cuenta, verías que los muros que conforman la sólida mole de concreto no son más que luces violetas, y que las malezas y zarzas se ven desde fuera como una enorme lechuga que toma la forma del cerebro contenido por un cráneo. Tú serías en este esquema, un observador que no observa, yo tomaría la forma de siempre y soñaría como antes, la forma extraña de un cuerpo. Una voz te llama y dice:
“Haz a un lado los sesos y cómete las lechugas”
¡Paf! cómete las lechugas
(cachetada)
¿Estás ahí?
(cachetada)
¿Qué dices?
(cachetada)
¿Floripondio?
No
Haré mi nido en sucia resina de floripondio
y me criaré sola en esa mezcla desnuda
como la vida que retoma una forma viviente

Al igual que el dolor que dejan ciertas personas muertas, también duele la muerte de algunos momentos. Personajes que fueron el centro de mi vida pasan años más tarde por la calle y los veo desde lejos. A veces algún saludo se cruza siempre con miedo de revivir una tristeza que había sido encapsulada por otras preocupaciones más urgentes.
Ahora que he envejecido, no temo hablar sobre el amor. Ni necesito escudarme en Barthes para decir que el discurso amoroso es siempre el mismo, invariable a través de los siglos, y que lo distinto hoy es que se ha vuelto reprobable. Que la pornografía no incomoda, que la pornografía de hoy es el amor.
Si se quisiera dar un orden se podría empezar por lo permanente. De un amor inmenso quedaron, permanecieron algunas fotografías, una canción favorita, un par de líneas escritas en un cuaderno universitario y un sueño que se repite con cierta frecuencia, en el que ese hombre me visita y promete quedarse esta vez conmigo.
Conocí a Aco en la calle. Nos habíamos visto antes en un bar, pero nos conocimos en la calle. Yo había oído hablar de él, siempre muy malas referencias, pero no pensé que fueran ciertas al ver su rostro angelical y sus hermosos ojos celestes que tenían una pequeña telita de color que cubría parte de la pupila. En la casa de una amiga había visto una pintura suya que representaba un planeta con cuatro personajes sobre él, uno era Antonin Artaud, otro el Marqués de Sade y a los otros no los recuerdo.
Esa noche, después de nuestro encuentro en la calle, y de que Aco estrellara una botella de cerveza de litro contra el suelo, porque le daba alegría verme, entramos en una discoteca. No pudimos evitar besarnos en frente de todos, y un grupo de machos enfurecidos nos atacó. Me botaron por una larga escalera y me patearon en el suelo, pero a Aco no le hicieron nada. A pesar de su brutalidad, tuvieron la delicadeza de darse cuenta que dañar un cuerpo así de hermoso hubiera sido algo más que un crimen. Luego yo escapé, llegué a mi casa con cierta dificultad. En la mañana comentaron que me veía diferente, que estaba más bonito y radiante. Por suerte mi cara sólo se había hinchado por los golpes, no se había vuelto morada ni tenía marcas. Siempre tuve miedo a caer por una escalera, al dolor, pero me sentía feliz, porque esos golpes no dolieron. Yo escuchaba el sonido seco de los puños y los zapatos en mi cabeza, pero eran indoloros como en un sueño o en una película. Cuando me vestía descubrí que en un bolsillo tenía anotada la dirección de Aco. No tenía teléfono, así es que mi única opción fue tomar una micro hasta el final del recorrido, hasta los extramuros donde él vivía. Se alegró otra vez de verme, me dijo que pensaba que yo estaba muerto, que él había recorrido los hospitales y hecho llamadas a la policía para saber si había algún reporte, pero como no sabía mi nombre se dio por vencido. Ese día le tomé la primera fotografía. Había tenido dificultad para recordar su rostro y no quería sufrir de nuevo esa angustia. Conocí después su pecho, con esa hendidura donde cabía perfectamente mi cabeza, mi mano también se sentía a gusto entre sus piernas, todo coincidía. Me mostró unas pinturas que había hecho unas pocas semanas antes, un tríptico que en la parte central mostraba a un hombre muy pálido y de cabello negro, con el rostro y el cuerpo alargados sobre una silla. Había colores, rojos, amarillos, cerúleos. En el segundo cuadro, a la izquierda, este hombre estaba en el agua, nadando. El tercero no lo recuerdo. Dijo que era yo, y que lo había hecho antes de conocerme. Luego hubo otros retratos, muchos retratos, suyos, míos, que ahora circulan como huérfanos por casas de otras personas, o que fueron cubiertos de blanco para aprovechar la tela.
Seis años después del primer encuentro tomé su última fotografía. En ella Aco cubre sus labios con el dedo índice en señal de silencio, después de decirme que ya no más. Esta vez fui yo el que sostenía una botella de cerveza de litro en la mano, que bebí en un solo trago. Abrí la puerta y salí de la casa, otra casa. Hubo muchas casas seis años, y después otras en las que se acomodaron, se gastaron o se extraviaron los muebles, las fotografías, las pinturas, los papeles y mi cuerpo dormido en blanco y negro.

Después de la muerte, nuestras historias se construyen con relatos ajenos, con fragmentos de las vidas de los otros. Durante la semana me enteré por casualidad de la muerte de Julio Miralles a los 36 años, un poeta nacido en Vicuña pero que vivía desde hacía varios años en Iquique.
Estuve sólo una vez en mi vida con él, pero la intensidad del encuentro hizo que nunca me pudiera olvidar, y que años más tarde, con la invención de Internet, intentara buscarlo por todos los medios sin ningún resultado. Siempre recibía informaciones confusas, que estuvo, pero se trasladó, que no dijo dónde iba, que conozco a alguien que sabe pero no tengo cómo ubicarlo.
Yo todavía estaba en el colegio cuando llegué a Vicuña en las vacaciones de verano. Asistí a una lectura del único círculo de poetas de la región, y después de escuchar todo tipo de alegorías rimadas que me tenían al borde del soponcio, presentaron a un poeta joven, que todos reconocían, tenía mucho talento, pero le faltaba experiencia para perfeccionarse en el arte de rimas y alegorías elquinas, que ellos llamaban la verdadera poesía.
Leyó un poema maravilloso, que describía una escena circense, con tanta belleza y suavidad, que no pude dejar de acercarme a él al final de la lectura. Recuerdo la impresión que me causaron también sus enormes ojos con pestañas tupidas como plumas que desplegaba junto a cada frase. Todo lo que quedaba del verano estuve tratando de dibujar su rostro de memoria para que no se me olvidara, pero me resultaba imposible. Intenté encontrarlo nuevamente en Vicuña semanas más tarde para poder mirarlo otra vez y completar mi retrato, pero ahí empezaron los desencuentros, que nadie sabía dónde, que ya no estaba. Empecé a sospechar que había presenciado una aparición y no a alguien de carne y hueso.
Esa única noche, a través del viento cálido que corre entre los cerros morados del Elqui, sus palabras me trasladaron a algunos paisajes de su vida. Me contó que acababa de salir del colegio, que su madre era lavandera y que acababan de llegar al país, después de haber vivido varios años en una localidad en las afueras de la ciudad de Londres, llamada Kensington.
Yo nunca había estado enamorado, pero supe que esos estremecimientos no eran por el viento, que luego de varias horas en la plaza se volvieron más fríos.
Cuatro años más tarde, en un nuevo viaje a Vicuña, conocí a otro poeta joven que dijo ser su amigo, y lo disculpó por su excesiva imaginación. Me dijo que todo lo que él me había contado sólo había ocurrido en sus fantasías. Yo en lugar de sentirme engañado, me sentí agradecido de que él hubiese creado semejantes historias para mí. Mucha gente confunde esas otras realidades con mentiras, pero no se dan cuenta de que son las únicas verdades que vale la pena confesar.
Me enteré por casualidad. Alguien que lo conocía se enteró de la noticia de su muerte. Yo no lo creí, y busqué la confirmación hasta que encontré un artículo en un medio digital del Valle del Elqui que empezaba: “El pasado domingo 23 de marzo y a la edad de 36 años dejó de existir en la ciudad de Iquique el destacado poeta, escritor, dramaturgo y escultor Julio Miralles González, tras sufrir de una larga y penosa enfermedad”. Otra vez el eufemismo de la larga y penosa enfermedad. Me hubiera gustado llegar antes para que esa enfermedad hubiese sido menos penosa y menos enfermedad.
Ahora sólo me queda hacerle un pequeño, pero muy sentido homenaje, mostrando éstos, fragmentos de los pocos versos suyos que he podido conseguir en una suerte de de cadáver exquisito, y en algún lugar de mi corazón, quedará encendida una vela o una mariposa se vestirá de luto.
Lanzo una flecha
delante de la noche
a esta nada donde ciberviajas
¿Existes? pregunto a este infinito...
Sé que sí, aunque seas otro animal,
un nuevo animal de los que no hacen ruido.
¿Existes mariposa en el frío polar de los recuerdos?
Sé que sí, estás siempre aquí posada en el pétalo del corazón.
Entonces mi cordillera inmensa
apenas me alcanza
para declarar infinito tu nombre de poeta
De Cómo, sin ser Invitada, Llegó la Soledad para Quedarse
Cuando todos se fueron
la soledad se mudó con todos sus muebles
i ocupó las viejas buhardillas de mis ojos,
los estrechos pasadizos de mi corazón
i hasta en las sucias escaleras de mi alma
colgó,
la soledad,
sus sombreros
i sus abrigos.
Cuando tú te fuiste,
la soledad lo enredó todo
con sus enredaderas i sus arañas …
desde entonces
vive i duerme conmigo
en las alcobas del silencio.
IX
Para qué nos vamos a maquillar chiquillas
hoy que se recuerda a los difuntos
si de todas formas no nos ven
ni aunque anduviéramos vestidas de relámpago.